Cenizas, Revista de Narrativa Gráfica, presenta con gran orgullo en su número 3, las primeras seis páginas de una historieta que ha permanecido inédita por 45 años, bajo el resguardo de Jorge Rodríguez Rodríguez.
Cancer del enorme Arturo Casillas.
Está realizado en a línea con medio tono, realizado con un plumón y una técnica que sóloCasillas conocía, que es un secreto que el se llevo a la tumba. No tuvo hijos, junto con su esposa Elena adopto a un joven, que desgraciadamente no pudo continuar el legado del maestro. Así que tras la muerte de la sra. Elena. Jorge Rodríguez se ha convertido en el depositario de tan valioso acerco, tomando en cuenta que el acervo de material original de él, es muy amplio.
Arturo Casillas es recordado por muchos por su labor en Paquito, y Pepín, así como Editor-Mes y EDAR. Nacido en la ciudad de México en 1918, a los 11 años entro a la académica de San Carlos en donde estudio por espacio de 4 años, su primer trabajo fue Rex Wolf en Jueves de Excélsior. De carácter irascible, fuerte y de personalidad complicada, es considerado por muchos de sus más allegados como un genio, de esos que se dan pocas veces en la vida, de esos que se adelantan a su tiempo. Sus trazos y detalle en el dibujo eran fuera de serie como pueden ver en la historia que a medio tono acabamos de disfrutar.
Arturo Casillas, el Gordo, como muchos le decían de cariño, era un artista en toda la extensión de la palabra,, no sólo hacia historietas, sino también magníficos cuadros y excelsas esculturas. Debido a lo elaborado de sus trazo, la pasión por el detalle, por lo perfecto, hacían de él un hombre que difícilmente podría realizar una serie continuada, para muchos junto con Flores y Gutiérrez es uno de los tres grandes de su epoca, y para muchos de los más grandes de todos los tiempos. Un hombre enamorado del campo, de largas jornadas para tomar apuntes al aire libre, construía sus propias herramientas, tanto para tomar apuntes como para dibujar en casa.
Deportista, un hombre excepcional para muchos, su afición por el ejercicio hizo que desarrollara una musculatura envidiable, ya que mientras el cáncer en los huesos lo consumía por dentro, el ejercicio hizo que tuvieran un tórax de búfalo y nunca se notara que poco a poco iba perdiendo las costillas. Quizás sea esta la razón por la que su entender en la historieta que acabamos de leer, el plasmo el como un hombre de mediados de siglo concebía al Cáncer, la enfermedad del siglo, un compañero, una sombra que lo acompañaría desde aquel entonces hasta el último de sus días.
Jornadas Bíblicas, en los setenta, fue su trabajo más conocido. Aunque trabajo para Los Torelli, así como con José G, Cruz por cuatro años, con el que siempre tuvo problemas creativos, y es que el gordo era difícil de complacer, y de entender, asimismo es bien conocido en el medio su antagonismo con Ramón Valdiosera y con Héctor García; el primero formador de historietistas del que El Gordo renegara de su tutelas; el otro uno de los grandes maestros mexicanos del medio tono; su genio era incompatible con los de otros, era celoso de su deber, meticuloso, pero también incluso de compartir a sus colaboradores, Maria Luisa López y Jorge Rodríguez, por cierto, sus más allegados.
En 1943 en pleno apogeo de su carrera, después de haber realizado el Escuadrón 201 para el Paquito; con dos grandes historias como El Abate Negro y Dick Morgan en su haber, realizó dos historietas que marcarían su carrera de por vida: Brumas con la que se consagraría en el medio editorial en las páginas de Pepín; y Cáncer, concebida en sus versión primigenia en Estudios América, y que como dijimos tanto tiene que ver con su persona, jamás vio la luz, hasta ahora.
Arturo Casillas murió el 30 de agosto de 1977, el último número que realizó fue una Mini Policíaca de El Pantera, creación de Daniel Muñoz, con fecha de portada: 20 de diciembre de 1977, correspondiente al número 590 de la serie, la revista tuvo que ser concluida en sus últimas 20 páginas por: Jorge Rodríguez y por José Suárez.
