
Bill Willingham, el afamado guionista de la serie Fables, lanzó una columna en la página Big Hollywood sobre su postura respecto a lo que los superheroes se han convertido en estos años, anunciando en forma mas bien oficial la Era de la Decadencia de los Superheroes. Al igual que la infame declaración de Robert Kirkman (“voy a salvar a la industria”), la columna ha generado un gran debate en la unión americana. A diferencia de Kirkman, el comentario de Willingham es más pertinente e ilustrativo sobre los tiempos que vivimos.
A continuación, la traducción integral del texto.
Así como todas las películas no son de vaqueros, todos los comics no son sobre superheroes. Por mucho. Pero los superheroes son todavía uno de los géneros predominantes en la industria del comic book (si no el que más), y por mucho corresponde a la mayor parte de la producción de las dos mas grandes editoriales americanas del rubro, Marvel y DC. Es el género del comic book el que me interesa abordar en este momento.
El icono mas grande de DC, Superman, uno del puñado de los personajes ficticios reconocido internacionalmente, ya no parece estar muy orgulloso de América. Aun encuentra la ocasión para declarar que el pelea por la verdad y la justicia (truth and justice), pero ya no termina con la famosa línea “…and the American way”. Por supuesto, según en la película mas reciente, Superman se ha transformado en una especie de acosador pervertido y un padre apático, así que quizá al no identificarse con el ideal americano no sea tan malo después del todo.
El patriota legendario de la Marvel, el Capitán América, en un comic publicado al poco tiempo del 9/11, paso buena parte de la historia disculpándose con el super terrorista contra quién estaba luchando por todas las terribles cosas que América hizo para enfrentar a los soviéticos durante la Guerra Fría. “(Pero) hemos cambiado. Hemos aprendido”, lloriquea. “¡Mis paisanos no lo sabían!” Al menos el buen Capitán América estaba peleando contra el tipo malo, así que tal vez aun queden esperanzas.
Salvo que en una historia posterior, en otro título, el Capitán América voluntariamente accede a encubrir un incidente gubernamental en el murieron gran cantidad de civiles. No solamente accede, ni siquiera se lo piensa dos veces cuando se lo proponen.
Pero, bueno, el Capitán esta muerto, así que problema resuelto, ¿cierto?
Esos son tan solo dos ejemplos de la lenta pero constante degradación del superheroe americano a lo largo de los años. El “super” aun esta ahí, mas que nunca, pero parece que hay un lento deterioro en la parte del “heroe”. Incluso hay un termino para este fenómeno, enunciado por (no estoy muy seguro quien, pero pudo ser uno de este par de críticos respetados) Dirk Deppey o Tom Spurgeon. Amigos, estamos viviendo la Era de la Decadencia de los Superheroes. Los ideales chapados a la antigua del coraje y el patriotismo, fundamentados en la virtud y un sólido código moral, parecen ser…bueno, chapados a la antigua.
Momento de confesarlo todo. Soy al menos parcialmente responsable por esta lenta degradación de la bondad en nuestros superheroes. En mi primera serie, “Elementals“, publicada hace treinta años, estaba ansioso por actualizar los viejas usanzas de los superheroes, haciendo a mis personajes mas reales, obscuros y atrevidos — menos heroicos y mucho mas vulgares que lo común de aquellos días. “Elementals” fue uno de los primeros comics en ser etiquetados como parte del movimiento “sucio y obscuro” de los comics. Y para hacer complicada mi confesión, aun estoy orgulloso de ese primer trabajo. Al menos mis vulgares y directos heroes elementales aun peleaban, aunque no del todo bien, en favor de un claro bien, contra un frontal mal.
¿Qué puedo decir? Cuando era joven y torpe fui joven y torpe. En retrospectiva, debí de haberme dado cuenta entonces de lo que es tan obvio hoy día. En cualquier industria, especialmente una tan insular y categórica como la de los comics, un exceso alimenta otro exceso. Claro que no pensabamos que era un exceso. Lo llamabamos romper las reglas. Ampliar las fronteras. Hacer una mas espectacular e impactante persecución automovilística que la que hicieron en algún otro lado. Y con estos, cualquier otro cliche o muletilla que pudieramos articular para nuestra defensa. “Si en ese comic se salieron con que el héroe accidentalmente mato al tipo malo, en el nuestro vamos a superarlos haciendo que nuestro héroe mate intencionalmente al malo”. Y así, hasta que un día en cualquier pantalla (de manera muy gráfica) mutilar al oponente del superheroe no solo ya es permitido, sino que ni siquiera es la gran cosa.
No me malinterpreten. No todo ha devenido así en la industria del comic. En su mayoría, las historias de superheroes aun tratan sobre tipos buenos peleando contra tipos malos por buenas causas. Incluso en la historia donde el Capitán América participa en el encubrimiento gubernamental, bajo la pluma del mismo escritor, unos números después resusita una parte del antiguo Capitán (como invocando a su John Wayne interior) y le dice al terrible líder alienígena contra quien esta peleando “¿Rendirnos? ¿¿¿ Rendirnos??? ¿Piensas que esta letra en mi frente significa Francia? (claro que la letra es A, de América). Genial, Capitán.
Igual que tantos otros, he llegado a la conclusión de que hemos llegado muy lejos, aunque no en forma irreversible.
Así que al grano. Tomando prestado alguna de la sabiduría de la famosa parábola de la paja en el ojo ajeno, y el henar entero en el del otro, sería el colmo de la hipocresía si yo demandara que la industria acomodara su casa si aun yo no he acomodado mi sala. Ya he logrado algún progreso. En mi arco de “Robin” (el de Batman), me asegure que tanto Batman como Robin fueran vistos como buenos, impecables héroes, con sólidos códigos morales y firmes intenciones en su misión. Incluso logre hacer una historia donde Robin se lanza en una misión tipo militar en Afganistán. Y en mi poco tiempo en la serie “Shadowpact“, mantuve la misma ideología (con mucho menos éxito considerando muchos detalles de la historia fueron imposiciones editoriales).
Pero “algún” progreso no es suficiente. Es momento de hacer pública una decisión que ya hice en privado. Descaradamente me voy a robar la frase de Rush Limbaugh, quien dijo, sobre otro asunto, “Adelante, tengan su recesión si quieren tenerla, pero me disculparan sí yo decido no formar parte de ella.” A partir de hoy día, esa es mi postura sobre los comics de superheroes. Adelante con su Era de la Decadencia de los Superheroes, si la quieren tener, pero me disculparan si yo decido no formar parte de ella.
No más decadencia superheroica para mí. Punto. De ahora en adelante, cuando escriba dentro del género superheroico pretendo hacerlo bien. Y si alguna vez vuelvo a tener el privilegio de escribir a Superman, pueden apostar que el personaje tendrá oportunidad de volver a decir “and the American way”.
Por ahora, invito a los colegas a que hagan lo que mejor les convenga, según lo dicten sus propias conciencias. Hablaremos de esto en otra ocasión.
Como dije arriba, no todas las historias de los comics son de superheroes. Los comics son un medio, no un género. Aun hay mucho campo para áreas grises, historias de ambiguedad moral y el eterno problema de gente imperfecta que busca su lugar en un mundo indiferente y crudo. Pienso continuar eso en “Fables”. Pero para mi, en lo que concierne a los superheroes, el asunto debiera ser hecho con un punto de vista diferente, con metas mas altas, ideales claros y mas virtuosos — mas americanos .
Llamen a esto mi misión. O incluso, mi juramento.
Algunos apuntes contextuales (ojo, no son necesariamente mi opinión): Ya hoy día sería muy ingenuo no saber que en las pelis y comics gringos, cuando los estadounidenses (que llamamos los mexicanos tambien americanos) hablan de America, el sueño americano y demás, se refieren a la nación oficialmente conocida como República de los Estados Unidos de America, o los United States of America, y no al continente americano.
Tanto las historias de vaqueros como las de superhéroes, son de los pocos géneros creados en la breve (de doscientos años) mitología gringa. Como el rock and roll, los superhéroes son escencialmente una aportación cultural gringa y por lo mismo siempre han representado su ideología. Ejemplo: Superman, un alienígena (entiendase inmigrante) que adopta los Estados Unidos como patria, a raíz de la noble crianza de un par de nobles granjeros. El Capitán América, un debilucho que obtiene el poder suficiente para encarar el peor de los males, el nazismo.

Que si los valores de Superman o del Capitán América sean de identificación “universal” (vaya, que cualquier persona del mundo se identificaría con sus ideales) peguen tanto o sean tan aceptados como se dice, es otra discusión. Pero los superheroes, y los editores y los artistas que los trabajan, son, y siempre seran, de ideología norteamericana (aunque muchos de ellos sean británicos o escoseses).
Y, ahora sí, mis dos centavos:
La decadencia que Willinghan reconoce es resultado de dos fenómenos sociales muy particulares. El primero es que los lectores de comics o televidentes que en los 80´s crecieron leyendo Spiderman o viendo la caricatura de los Transformers es la primera generación que supero los 16 o 17 años de edad y se mantuvo fiel a sus gustos. Ser fan de los X-men a los 22 años ya no era síntoma de ser un nerd introvertido, se convirtío en un fenómeno de identidad y de coolness. Cuando los chavales de los 80´s llegaron a ser adultos con poder adquisitivo, el asunto se disparo en lo que hoy vemos: películas de superheroes de éxito, incursiones mediaticas que derivan del género (Heroes), que el mercado gringo no sepa que hacer con la preferencia de los TPBs a los comics de 24 pags y, por supuesto, la pseudo “evolución” de “temas adultos” en las temáticas de un género dedicado originalmente a los adolescentes; lo “sucio, obscuro y realista” que fue del todo malinterpretado en la lectura de Watchmen y Dark Knight Returns.
En efecto, la mayoría de los comics de “continuidad oficial”, tanto como películas como el Dark Knight de Nolan (o hasta el Batman de Burton), no estan dedicados a encontrar nuevas audiencias en los niños; estan hechas para complacer a los treintañeros que crecieron leyendo dichas historietas.

El segundo fenómeno es exclusivamente gringo: el 9/11 fue una confrontación a la ideología gringa; de repente, los gringos se dieron cuenta que “el sueño americano” no era necesariamente el sueño de todo el mundo, y más aun, que buena parte de la población mundial esta hasta la madre de sostener el estilo de vida supercial de los norteamericanos. Claro que Superman y el Capitán América estarian confundidos con la muletilla de “la verdad, la justicia y el sueño Americano”; de repente el cinismo de George Bush Jr. les revento en la cara hasta el punto de la incredulidad.
Esto género diversas reacciones en los comics, algunas muy interesantes y pertinentes como los New X Men de Morrison, pero la mayoría fueron ridículas (el Doctor Doom lagrimeando a los pies de las Torres Gemelas), patrioticamente estúpidas (the Ultimates), o radicalmente cínicas (Frank Miller con “the goddamned Batman”).
Al final, lo interesante de todo esto es ver como los superheroes son síntoma ideológico del capitalismo y el país que lo promulga, los United States. Estoy de acuerdo con Willinghan, no por compartir sus valores chapados a la antigua sobre el sueño americano, sino porque sencillamente la mayoría de las “actualizaciones” del género a manos de fulanos como Millar o Johns me parecen de un decidido pésimo gusto.
bien por este articulo, esta interesante.
Estos son artículos, viendo más allá de lo superficial, bueno, bueno…
La llamada decadencia no es mas que el reflejo de un momento histórico, el péndulo de la historia (que hace 40 años se ubicaba en el amor y paz) que desde hace unos años se ha ubicado en la corrupción como cosa común y el capitalismo salvaje; y que ahora, frente a la “cruda” de la recesión y la llegada de Obama (el presidente de la esperanza) pareciera que está por moverse de nuevo hacia los “buenos” valores.
Interesante columna, si.
WOW Realmente interesante…deje mucho en que pensar
gran articulo y me parece bien interesante la reflexion ,si creok el medio al final en su afan de vender ha tenido k “oscurecer” a los heroes por otro lado no puedo sacar mi geek interior y ver que tambien tiene ciertas faltas este señor cuando habla de un superman del cine(que todos sabemos lo bien aceptado que fue,justo por esos mismos puntos,pero ese es otro tema) y de su etapa en robin que en ventas tanto en historia no fue taaan bien recibida,aqui si quiero destacar que aunque a muchos no les guste,o que ha hecho geoff johnes al respecto ha sido poner su granno de arena en titulos como jsa y green lantern donde a mi parecer se toca el tema del heroismo en su mas pura expresion y vamos que en ventas no les va tan mal,poniendo un poco ese mismo debate,los heroes de geoff johns superheroes “son humanos” pero tambien siempre son motivados por un deseo de justicia que a mi me parece inspirador y un poco fuera de ese “mundo image” peor bueno esa es mi opinion ,me gusto mucho el articulo!
Déjenme felicitarlos no sólo por traducir este artículo tan acertado sobre la decadencia de los superhéroes, sino también (y mayoritariamente) por los “dos centavos” de Santiago Fernández. Es refrescante ver cómo La Inteligencia se mueve incluso en el género de los superhéroes.
caray ya no es blanco y negro sino mas bien niveles de gris o han checado capitan america y batman ultimamente inclusive superman con sus paisanos que asesinan y se sienten impunes o la guerra de siniestro donde los green lantern ya pueden matar como los policias que son
A mi me intriga saber donde demonios esta el punto de comparacion entre Millar y Johns para mensionarlos a ambos como parte de la “degradacion del superheroe”???
Digo de Millar si lo entiendo, el a lucrado con convertir toda la idiologia que los ingleses metieron al genero en una mera Mchamburguesa… pero Johns??? el tipo sigue escribiendo COMICS DE SUPERHEROES¡¡¡¡¡¡
Sobre Willingam… la verdad, esta nota me guele a “efectivismo”, me guele a que el tipo buscaba un poco de atencion mediatica… hey, por que si no atacar a Millar??? sabe que el escoses va a contratacar (si no el si su orda de seguidores)…
Pero bueno, si a quesada y a kirtman les funciona, por que a el no??.
Por sierto, entonses que piensan de lo que Morrison esta haciendo en Batman Rip y FC???
Sería interesante si hicieran una votación abierta al público sobre los héroes favoritos de los lectores, otra sobre los anti-héroes y después confrontaran a los ganadores de ambas encuestas a ver cual gana.
Alguien debería decirle a marvel y a EU que ELLOS NO SON AMERICA.
Muy buen artículo, pero eso de que superman diga “american way” y, como bien mencionas, se consideren “mundiales” (universales como que es más… egocéntrico jeje) sus valores… demuestra que el capi puede tener su lado fascista, pero bueno.. eso ya es polémica del pasado.
¿Podrian ampliar un poco más sobre el tema?
no se si votar por los heroes sea algo bueno,todo mundo vota por siempre por batman, por k son los que leen,yo empece a leer linterna verde hace como un año y mehe vuelto muy fan asi como de jsa pero si me queda claro que son comics con “la linea clasica de los buenos contra lso malos” a mi me gusta,pero se k no sera eterno y la gente le encantan los heroes torturados y conflictivos y vamos tambien es valido,a mi losultimates de millar me parecieron algo necesario peor lo de loeb…bueno necesita ayuda…el punto es que quiz los heroes no debieran dejar de ser eso…
Todo tiene que ver con el entorno (a mi modo de ver), los comics son parte de la cultura asi como cualquiera de las bellas artes; y la cultura refleja la situacion en la que se encuentra la sociedad, es mas diria que en el arte es casi una obligacion reflejar el entorno politico social de la sociedad actual.
Por lo tanto si se tiene una sociedad progresivamente violenta, amoral y sin valores, todo producto que salga de ella sera igual, y los superheroes no son la exepcion, creo que este genero solo se esta adecuando al nuevo milenio, y aunque hay gente a la que le gustaria seguir con sus antiguos ideales la verdad es que dificilmente se regresara a ellos. Todo avanza y hay que renovarse dentro de la actualidad.